Halachot de Hafetz Jaim
Halajá 189 / 215

Hilchos Rechilus, capítulo 8, secciones 2 y 3

Otro ejemplo es si uno elogia a una persona de una manera que al oyente le molesta y puede traer consecuencias dañinas. Por lo tanto, creo que uno debe tener cuidado de no elogiar a una persona ante su socio (o a un marido ante su esposa) diciendo que le prestó dinero, que le dio caridad, que le pagó buenos honorarios, y similares, ya que esto frecuentemente genera resentimiento en el socio o la esposa, quienes lo perciben como un desperdicio de dinero y puede llevar a la controversia.

Si una persona se niega a hacerle a uno un favor, uno no debe decirle: «¿Por qué le hiciste ese mismo favor a fulano, quien me lo contó?», ya que esto puede generar resentimiento hacia esa persona por haber revelado que hizo el favor, pues ahora otros lo molestan pidiéndole ayuda también.