Halachot de Hafetz Jaim
Halajá 73 / 215

Hilchos Lashon Hara, capítulo 4, sección 5

Pero si ve que el pecado fue cometido por una persona que se encuentra entre aquellos necios que son burlones y cínicos, personas que odian la reprensión, como enseña Shelomo Hamelech en Mishlé: «No intentes reprender a un burlón porque puede que venga a odiarte», y con toda certeza no aceptaría la reprensión, y puede repetir su pecado nuevamente. Por lo tanto, sería apropiado revelar su acción a las autoridades de la ciudad, quienes lo reprendería por su pecado e impediría que lo cometa en el futuro. También sería apropiado revelar sus acciones a los parientes del pecador, ya que ellos pueden influir en él. Nótese que la única motivación de quien informa sobre las acciones de esta persona debe ser por amor al Cielo, y no por odio al pecador. Asimismo, las autoridades judiciales deben reprender a esta persona de manera discreta y no avergonzarlo públicamente.