Hilchos Lashon Hara capítulo 8, sección 4
Es lashon hara hablar incluso de alguien ignorante en Torah, pues es parte del pueblo de G-d sacado de Egipto. Cuánto más si es un estudioso, en cuyo caso el pecado es mucho más grave. Los sabios (Berachos 19a) dicen: «Quien habla tras la muerte de una persona versada en Torah cae en el guehinom, como está escrito, etc.» Con frecuencia, esto coloca a uno en la categoría de quien menospreció a un estudioso de Torah. El gran castigo de tal persona se menciona en Sanhedrin (99b). (Además, el Yoreh De'ah 243:6 determina que se cuenta entre aquellos de quienes se dice: «Menospreció la palabra del Eterno, etc., esa alma será definitivamente extirpada»). Sin embargo, el mal instinto persuade a la persona de que menospreciar a un estudioso de Torah solo aplicaba en la época del Talmud, cuando eran muy sabios, y no en nuestros tiempos. Esto es un error absoluto, porque el estatus de un estudioso de Torah se determina conforme a su generación incluso en nuestra época. Si está capacitado para emitir fallos de halacha y se afana en Torah, se le llama talmid chacham, y si alguien lo denigra, aunque sea solo verbalmente y aunque sea en su ausencia, cometió un pecado grave y es culpable de excomunión, como encontramos en el Yoreh De'ah (243:7 y 334 en el Shach párrafo 68). Si el talmid chacham emite fallos de halacha en la ciudad, la transgresión es mucho más grave, pues además de la obligación de tratarle como talmid chacham y honrarle —dado que la gente se apoya en sus decisiones—, al denigrarle también se aleja a la gente del servicio a Hashem, pues a raíz de esto la gente dirá: «¿Por qué hemos de acudir a él con nuestras disputas económicas si no está capacitado para decidir quién tiene razón?» Y a causa de esto cada persona tomará sus propias decisiones. (Muchas otras consecuencias perjudiciales resultan de esto, demasiadas para mencionar).