Halachot de Hafetz Jaim
Halajá 106 / 215

Hilchos Lashon Hara capítulo 7, sección 7

Tres conceptos relacionados con el lashon hara son similares pero difieren en muchos detalles. Estos son: meheiman kebei trei (una persona a quien considero tan confiable como dos testigos), mesi'ach lefi tumo (alguien que habla lashon hara de manera conversacional sin intención deliberada de divulgar información), o un relato que involucra devorim nikorim (indicios claros de que es verdadero).

La prohibición de creer lashon hara aplica incluso si uno considera al hablante tan confiable como dos testigos. Cuando escribimos anteriormente que se puede revelar un informe en privado a un maestro espiritual o confidente, si uno sabe que él le cree como a dos testigos y que el maestro espiritual puede creer el informe y distanciarse de la persona mencionada hasta saber que hizo teshuva, eso solo aplica cuando el relato involucró factores que hacían permitido hablar de esa persona en tanto no hubiera hecho teshuva.

Esto incluye el caso de que haya transgredido deliberadamente un pecado que es bien conocido como prohibido, en circunstancias que no pueden juzgarse favorablemente (como el relato de Tuviah en Pesachim [113] que involucró adulterio). Esta lenidad no aplica si se podría juzgar favorablemente el acto, por ejemplo suponiendo que lo hizo inadvertidamente, ni aplica a hablar despectivamente de una persona en general o decir que le faltan ciertas cualidades positivas (como se discutió anteriormente en 5:2), ni a mencionar los hechos de sus antepasados o familiares, ni sus actos anteriores. Ciertamente esto no está incluido en la lenidad de meheiman kebei trei, porque aunque el relato sea verdadero, de todos modos estaba prohibido hablar de esa persona, como se explicó anteriormente (4:3).

El oyente tampoco puede creer el relato denigrante en tales circunstancias, como se explicó anteriormente (6:7). (Además de la prohibición de creer lashon hara, también transgredirá «No pongas tropiezo ante el ciego», y otros mandamientos negativos y positivos mencionados en la introducción. Pues el hablante ciertamente transgredió lashon hara aunque haya dicho la verdad, y el oyente lo indujo a ello, ya que si se hubiera negado a escuchar el hablante habría guardado silencio. Cuanto más el oyente cree al hablante y hace que el relato sea dañino para la víctima, más transgrede el oyente al haber causado que el hablante peque.)